24 noviembre 2008

Escuela laica

Agencia EFE. Valladolid: Un juez obliga a un colegio público a retirar los crucifijos de sus aulas: El juez subraya que en el ámbito educativo el tema de la libertad religiosa es "especialmente sensible" porque "en la fase de formación de la personalidad de los jóvenes la enseñanza influye decisivamente en su futuro comportamiento respecto de creencias e inclinaciones". El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valladolid ha dictado una sentencia que obliga al colegio público Macías Picavea a retirar los crucifijos de sus aulas y espacios comunes, después de que un grupo de padres así lo demandara desde 2005.


Pues desde aquí, un blog anti-ZP y poco sospechoso de su ideología política-liberal-, he de decir que me parece bien. Muy bien. Lo cortés no quita lo valiente. Si bien es verdad que la utilización política que de esta sentencia hará la izquierda "española" y sus terminales mediáticas va a ser realmente asquerosa, no quita para decir, bien clarito como siempre hago, que desde la ideología liberal que defiende este blog, que otros llamarán conservadora e incluso algunos tacharán de derecha arcaica, es perfectamente comprensible la separación de la religión y la enseñanza.




Tal cosa no quiere decir que la religión, o mejor dicho, las religiones, no sean materia docente a lo largo de la educación. Son cosas distintas. La Historia de las religiones es necesariamente materia docente, su importancia cultural es evidente. Indiscutible. Ahora bien, que desde ese razonamiento se esconda el adoctrinamiento evangélico como asignatura es algo contrario al ideal liberal. Porque éso, el dar religión católica como doctrina, es lo que se hace en clase de religión. Porque en nuestras aulas no se da clase de religión, sino clase de religión católica, que es muy distinto.




Bien es verdad que en contra de esta argumentación se debe tener en cuenta que vivimos es un país de tradición católica y que la mayoría de nuestra sociedad aún se encuentra bajo la influencia de las costumbres católicas e incluso de su doctrina. Que un grupo mayoritarios de padres prefieran el crucifijo en las clases es perfectamente entendible.




Pero será igualmente entendible que otro grupo mayoritario de papás y mamás no lo quiera. Por eso el Estado debe dilucidar tal problema y, en la España de hoy, creo, el crucifijo no tiene cabida en las clases, ojo, de escuelas y de institutos. El problema es que nuestra constitución establece una especial relación con la Iglesia Católica -art. 16 -, así que, quizá sea hora de reformar ciertos puntos de nuestra Carta Magna.




De igual manera cualquier otro símbolo religioso debe tener el mismo tratamiento y, si la educación es laica, la exhibición pública de símbolos en nuestras escuelas e institutos debería ser regulada. Si el crucifijo se jubila, el velo islámico tampoco debiera tener cabida. No digo que se deba prohibir que una niña lleve el velo por la calle o una crucecita o medallita de la Virgen del Pilar colgada al cuello, pero sí regularse su exhibición en el cole o el insti. Quiero decir que la religión debe ser algo natural y no motivo de exaltación. Por eso el velo islámico no puede ser visible en las escuelas o institutos. Sí hasta su puerta pero no en su interior, ya que la religión es algo personal y ya tiene sus espacios públicos donde mostrar cruces, mediaslunas o estrellas de David.




Frente a esta polémica nos encontramos con Educación para la Ciudadanía -EpC-, una asignatura que me parecería magnífica y que entendería perfectamente si no fuera porque nos topamos con un problema similar al que acabo de denunciar. EpC no es otra cosa que adoctrinamiento sociata. EpC no es educación cívica, como las clases de religión no son clases de Historia de las religiones sino adoctrinamiento católico. Así que aquí, uno contrario en igual medida a los crucifijos y la EpC en nuestras escuelas o instituos.

2 comentarios:

Republica Rojigualda dijo...

Actualmente existen dos optativas principales en los colegios españoles: "religión católica" o "sociedad, cultura y religión" (que vendría a ser una versión buenista de la historia de las religiones). Naturalmente, en los colegios religiosos no suele existir esa alternativa, pero podría darse en el caso en que un número suficiente de alumnos lo solicitase.

Por otra parte, puedo afirmar que lo que se enseña no es adoctrinamiento católico, sino los dogmas religiosos y la historia del catolicismo, pero en ningún caso se valora si eres buen cristiano o un hereje convencido, solo los conceptos. Quién sabe, a lo mejor en colegios del Opus o similares... Y eso te lo dice un agnóstico convencido que habiendo estudiado en colegios religiosos, nunca tuvo problemas para sacar buenas notas en esa asignatura, y eso que a unos cuantos curas no les caía especialmente bien...

Checho dijo...

Gracias por el comentario, se agradece porque tu eres otro ejemplo de lo que muchos creemos, es decir,la República, sea cual sea su signo político.

De igual forma existe una derecha agnóstica, atea o simplemente laica. Incluso una derecha de modelo liberal, republicano y laico. Aunque al personal le cueste entenderlo y por eso, quienes creemos en tal modelo debemos decirlo bien alto. Tú eres un ejemplo.

Yo también he estudiado en colegios de curas, siempre, incluso en un seminario. También en un instituto público y lo que he escrito es lo que he vivido, sin rodeos entre lo que debe ser en la teoría y lo que es en la práctica. En clase de religión se da religión católica y punto pelota. No digo que se valore si eres buen o mal cristiano sino que se da, exclusivamente, religión católica.

Ya digo que no me parece bien que se muestren símbolos religiosos en las aulas. Sean los que sean, que en este caso son cristiano-católicos. Esa teoría es válida para no admitir el velo musulmán. Así de simple.

Ahora bien, bastante más importancia tiene que en España no se pueda escolarizar a tus hijos en castellano. Y tal cosa es negada por este Gobierno -aunque el anterior también tiene culpa- y no pasa ná de ná. Caer en la trampa de los crucifijos es extender una cortina de humo sobre la limpieza lingüística que se está llevando a cabo en los colegios españoles. Debatamos sin miedo; crucifijos fuera, castellano dentro.

Saludos rojigualdos y republicanos.